Y ansí el no haber dinero, oro ni plata, en España, es por averlo, y el no ser rica es por serlo: haziendo dos contradictorias verdaderas en nuestra España, y en un mismo subjecto. Y el no aver tomado suelo procede de que la riqueza ha andado y anda en el ayre, en papeles y contractos, censos y letras de cambio, en la moneda, en la plata y en el oro: y no en bienes que fructifican y atrahen a sí como más dignos las riquezas de afuera, sustentando las de adentro.
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Martín González de Cellorigo, Memorial de la política necesaria y útil restauración de España y estados de ella, y desempeño universal de estos reinos (Valladolid, 1600), fol. 29r.
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Nuestro sentido de la venganza es tan exacto como las matemáticas, y hasta que los dos términos de la ecuación no se satisfagan no podremos librarnos de la sensación de que hay algo sin hacer
Es un bravo acto de valor despreciar la muerte, pero ahí donde la vida es más terrible que la muerte, el verdadero valor consiste en atreverse a vivirla
A veces deberemos movernos rápido como el viento, lento como el bosque, raudo y devastador como el fuego, inmóvil como una montaña
La rectitud llevada al exceso se convierte en dureza; la benevolencia practicada sin medida degenera en debilidad.
Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejercitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron
Los habitantes de la tierra se dividen en dos:
los que tienen cerebro pero no religión,
y los que tienen religión pero no cerebro.
GEORGE B. BRUMMELL (1778-1840). En cierta ocasión, le preguntaron a este famoso dandy inglés por el secreto de su éxito con las mujeres. Es fácil. Trato a las verduleras como duquesas y a las duquesas como verduleras, y me va tan ricamente.
Necesitamos los últimos cinco mil años para poder soportar los próximos cien con cierta tranquilidad
Si les parece caro invertir en educación, prueben con la ignorancia